Nosotros

Organizado por la Dirección de Deportes de la Universidad Nacional del Centro, en ese momento teniendo como Director al Prof. Juan Carlos Menchón, y ante la presentación de un proyecto del prof. José Solimanto, sobre la continuidad de los jugadores de fútbol en ese momento mayores de 40 años, surge el Fútbol Senior, como espacio deportivo para adultos que alguna vez habían integrado equipos en nuestra ciudad. 
 
Se inicia en el  año 1996, por invitación con cinco equipos tradicionales de nuestra ciudad como Santamarina, Ferrocarril Sud, Independiente, Gimnasia, Excursionistas, jugando un torneo de todos contra todos en los meses de noviembre y diciembre. 
 
Esto fue durante varios años en la que el club Santamarina logro cinco títulos consecutivos.

También y en época de verano este torneo se llegó a jugar en forma nocturna.

Con el paso de los años fueron sumándose instituciones locales y de la región, como equipos de Ayacucho, Loma Negra, Juárez, Rauch, algunos de ellos que continúan con su participación hoy, y fueron surgiendo nuevos ganadores como Grupo Universitario, Banco Nación o Independiente
 
En la actualidad, el futbol Senior esta dividido en dos categorías, la A de 38 a 45 años y la B de 46 a 65, con una participación activa de 29 equipos, 14 en categoría Mayor y 15 en categoría Menor, jugando un torneo anual, donde participan más de 700 jugadores.
 
En el transcurso de estos jóvenes 18 años desde su creación han pasado numerosos jugadores, delegados, dirigentes, profesores, periodistas, árbitros, veedores, que aportaron muchísimo al crecimiento y fortalecimiento del Fútbol Senior.
 
Es por ello que en el año 2015, este torneo esté tan arraigado en el sentimiento de quienes jugamos al fútbol  por el placer de jugar, de compartir, de ganar y perder, de festejar, de enojarnos y pedir disculpas, y muchos otros sentimientos que embellecen este hermoso juego.
 
Un párrafo especial, muy especial para la familia, que tiene mucho que ver porque siempre son el sostén de quienes participamos y vaya hoy nuestro sincero reconocimiento.
 
Prof. José A. Solimanto.